Siendo uno mismo…

A veces el precio que tenemos que pagar para ser quien somos o lo que somos es muy alto.

Dejar de participar en la ronda del recibir de otro ininterrumpidamente y también darnos cuenta cuando tomamos de más… duele

Abandonar la cosificación de las personas en las dinámicas de los beneficios personales, es dar un paso hacia lo humano como tal…

Estos procesos son de soledad,a veces muy profunda, porque para ser y tener hay que encarnar un rol entrando en un  ciclo interminable de comparaciones y explicaciones…

La honestidad, sinceridad y quietud de gozar sólo de la presencia o existencia de los demás es un antídoto…

Solo la apertura del corazón es posible cuando la pretensión se corre a un lado…

Dar un poco más cuando tomamos, equilibrar la vida mirándola con otros ojos…

La dicha es compartida e intransferible. Es posible queden pocos, muy pocos, más lo  verdaderamente importante es existir desde el corazón…

Mirando desde mis ojos y desde otros también🌈

Alejandro imposti

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